Tú estás lejos de saber amar a un hombre como se debe. Como es debido
En eso somos iguales
Las dos caras de una misma moneda
que nunca se tocan, nunca se miran a la cara, aunque están unidas de por vida
***
Las mujeres enseñan a los hombres como deben amarlas. Y eso, tú me lo enseñaste, querida. Me enseñaste como debo amarte
Pero, ¿qué pasa si a la final tu forma de amar no es la mía?
